Capítulos

Descubre todos los capítulos de ‘Ocurrencias, las Cartas de Enrique Stuyck‘, un espacio donde la vida diaria se transforma en reflexiones llenas de humor, ironía y cercanía.

Cada entrega es una invitación a reír, pensar y relfexionar para encontrar en lo cotidiano una fuente de inspiración. Enrique comparte sus historias con un estilo único que conecta y entretiene.

Explora cada episodio y déjate llevar por sus cartas cargadas de observaciones agudas sobre la sociedad actual.

Haz clic en el play y disfruta de este viaje lleno de inteligencia y vitalidad. 

  • No se puede vivir sin algo de poesía

    No se puede vivir sin algo de poesía

    En este episodio, dedicado a la carta ‘No se puede vivir sin algo de poesía’, Enrique reivindica esa dimensión menos práctica y más sensible de la existencia. No hace falta escribir versos para encontrar poesía. A veces basta con detenerse, mirar de otra manera y descubrir que incluso en los días difíciles hay pequeños detalles…

  • Dejar de votar no es la solución

    Dejar de votar no es la solución

    En ‘Dejar de votar no es la solución’, Enrique Stuyck parte de ese desencanto para plantear una pregunta incómoda: ¿qué hacer cuando ninguna opción política termina de representar lo que uno espera? Su respuesta no es entusiasta, pero sí clara. Aunque toque votar al que menos disguste, renunciar a participar tampoco parece una salida. La…

  • La soberbia de los afortunados

    La soberbia de los afortunados

    En ‘La soberbia de los afortunados‘, Enrique Stuyck reflexiona sobre esa distancia que a veces se crea entre quienes lo tienen todo y quienes han tenido que abrirse camino entre dificultades. La carta recuerda que la riqueza no garantiza ni la felicidad ni la alegría de vivir, y que sentirse por encima de los demás…

  • No hay que andar a zancadas

    No hay que andar a zancadas

    En ‘No hay que andar a zancadas‘, Enrique Stuyck propone recuperar una idea tan sencilla como difícil de aplicar: avanzar paso a paso. Frente a la obsesión por alcanzar grandes metas cuanto antes, la carta reivindica esos pequeños momentos que, casi sin darnos cuenta, terminan construyendo nuestra vida. Porque quizá avanzar despacio nos haga tardar…

  • Ese aparato que nos domina

    Ese aparato que nos domina

    En la carta «Ese aparato que nos domina», Enrique Stuyck pone el foco en esa dependencia cotidiana del teléfono móvil con una reflexión cargada de ironía y sentido común. El autor cuestiona si realmente somos nosotros quienes utilizamos el dispositivo o si, por el contrario, es él quien termina dirigiendo buena parte de nuestro tiempo,…

  • Las intenciones y las acciones

    Las intenciones y las acciones

    En la carta «Las intenciones y las acciones», Enrique nos invita a cuestionar esa costumbre tan humana de aplazar los proyectos esperando el momento perfecto. Con su estilo cercano, elegante y cargado de ironía, recuerda que el camino hacia cualquier meta está hecho de pequeños pasos, de perseverancia y también de la capacidad para volver…

  • Antes las emociones que las obligaciones

    Antes las emociones que las obligaciones

    Vivimos pendientes de las obligaciones, corriendo de una tarea a otra, convencidos de que cumplir con todo es la única forma de avanzar. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar qué lugar ocupan nuestras emociones o aquellas pequeñas devociones que dan sentido a la rutina. Enrique Stuyck propone detenerse un instante para replantear ese…

  • No hay palabras suficientes

    No hay palabras suficientes

    En la carta “No hay palabras suficientes”, abordamos la dificultad de dialogar con quienes permanecen aferrados a sus propias convicciones. Hay conversaciones que nacen condenadas al fracaso. No porque falten argumentos o palabras, sino porque una de las partes ha decidido dejar de escuchar. Ante esa situación tan cotidiana como frustrante, Enrique Stuyck propone una…

  • Las culpas a la hidroeléctrica.

    Las culpas a la hidroeléctrica.

    ¿Cuántas veces culpamos a las circunstancias de aquello que, en el fondo, sabemos que depende de nosotros? Es mucho más sencillo buscar un responsable externo que admitir que hemos vuelto a tropezar con la misma piedra. Sobre esa pequeña debilidad tan humana gira la reflexión de Enrique Stuyck en esta nueva entrega de Ocurrencias. En…

  • Proliferan los redichos

    Proliferan los redichos

    Hay una especie que parece multiplicarse con el paso del tiempo. Se reconoce con facilidad porque rara vez duda, acostumbra a sentenciar cualquier conversación y suele rematar sus argumentos con un “queda dicho”, convencida de que la última palabra siempre le pertenece. Enrique Stuyck dirige esta vez su mirada irónica hacia esos personajes que confunden…